Pranav Mistry es ete joven que aparece en el vídeo y el aparato en cuestión, el que aparece aquí, es un vetusto ingenio que captura e interpreta los movimientos de los dedos enfundados en esos dedales de color que lleva el usuario. La combinación de los gestos de la mano indica y ordena al aparato qué debe hacer. Así si hacemos el gesto correcto el equipo sabe que debe hacer una foto y haciendo otro la proyectará sobre cualquier otra superficie, o proyectar una calculadora sobre la palma de nuestra mano o el teclado de nuestra agenda o la del celular…
La idea es sorprendente. Imagínense las aplicaciones posibles. De hecho, todas las que se muestran en el vídeo son reales, probadas, no son apaños ni trucajes.
Pravav está usando una cámara, una cámara web simple, un sistema de proyección portátil alimentado por baterías, con un pequeño espejo. Estos componentes se comunican a su celular en el bolsillo que actúa como dispositivo de comunicación y computación. En el vídeo vemos cómo este sistema permite dirigirse a cualquier superficie y comenzar a utilizar sus manos para interactuar con la información que se proyecta delante de él. El sistema realiza un seguimiento de los cuatro dedos más significativos. En este caso, él está usando unos pequeños “tracker points” que ustedes pueden reconocer como dedales de colores. Pero si quieren una versión más elegante también pueden pintar sus uñas con colores diferentes.
Lo que hace la cámara de Pranav es seguir esos puntos y traducirlos en órdenes, en instrucciones. Es algo parecido a lo que hace Microsoft Surface, pero con la diferencia de que aquí no tenemos una pantalla, sino que la pantalla es cualquier superficie, incluso la camisa de la persona a la que queremos identificar. Saber más de ella.
La idea es brillante porque consigue optimizar recursos de un modo inigualable hasta ahora. Imagínese que usted está en el supermercado, le bastará con acercar el producto, hacer el gesto correspondiente y sobre el mismo producto aparecerán datos que le indicarán cosas que no dice su envase. Las que usted ha programado saber. Igual pasará cuando le presenten a un desconocido, el sistema puede orientarse sobre él, será como si le dijera “ei, espera un minuto, voy a google a escribir tu nombre y así me hago a la idea de con quién hablo”:
El artilugio está costando, ahora mismo, unos 350 dólares. Pero se espera abaratarlo hasta una pequeña fracción para poder ser incluido como no como un gadget en teléfonos celulares, sino que el sistema incluya un teléfono celular como gadget al igual que ahora ya incluye una calculadora o una cámara fotográfica. MIT Media Lab cree que podría completar el desarrollo hacia 2017 o 2018 y comercializarlo entonces.
Pranav Mistry merece un montón de aplausos porque no creo que haya dormido mucho en los últimos meses, en realidad. Su invento no es perfecto todavía, es en gran medida un trabajo en progreso bastante rústico y feo, nada decorativo. Pero quien sabe, tal vez en 10 años vamos a estar aquí con el máximo implante cerebral de sexto sentido.
Y es que... nada es imposible de imaginar. |