Tendemos a pensar y hasta estamos convencidos de ello, que somos seres racionales, que la razón es la real fuente y eje de nuestras decisiones. Somos seres racionales sí, pero somos ante todo, más que cualquier otra cosa, seres emocionales y nuestras conductas y decisiones están condicionadas a esa capacidad de emocionarnos y de interpretar las emociones de los demás.
En el ámbito de la Empresa Familiar y de la Familia Empresaria, estas realidades emocionales son mucho más evidentes y con frecuencia causan conflictos e impiden resolverlos.
John Lennon nos decía que la vida es eso que ocurre mientras tú tienes otros planes. Y así es, la vida es un conjunto de avatares imprevistos que hacen que te veas a ti mismo muy distinto a cómo te ven los demás. En el seno de la Familia Empresaria existe, además, “el precio del avatar”, el coste de las consecuencias de actos pasados, de la infancia, de la adolescencia, de la juventud, y de la madurez que alguien siempre se empeña en cobrar.
Esta conferencia habla del papel de padres e hijos. De los que trabajan en la empresa familiar y los que están destinados a no trabajar en ella y de la importancia de sus roles. Habla de cómo gestionar las frustraciones derivadas de no alcanzar lo que uno desea alcanzar. Habla de soluciones. Esta conferencia habla de eso, de cómo los proyectos de unos causan frustraciones en otros, de cómo las emociones fluyen en distintas direcciones en función de cómo son interpretadas.
Es una conferencia emotiva, llena de realidades vividas, de anécdotas y circunstancias reales. Es una conferencia que relata una vida y sus sorpresas.
Diseñada y aconsejada para foros sobre Empresa Familiar.